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Adaptación

El primer día de guarde es uno de los más importantes de la vida de los niños y de los padres.

Los padres deben desprenderse de sus niños para que crezcan y se relacionen en un entorno distinto al que están acostumbrados. Esto puede crear dudas, inseguridades y miedos. Pero debemos confiar en las profesionales que atenderán a nuestros hijos y que los cuidarán poniendo todo su empeño en que crezcan y se desarrollen en un entorno seguro y cálido.

Para todo ello es muy importante el periodo de adaptación, cuyo objetivo es la adaptación de los pequeños a su nuevo entorno. Con él transformamos lo desconocido en conocido, divertido y atractivo.

Los niños se pueden mostrar inseguros, retraídos, llorones, callados… pero lo que hay que tener claro es que no seguirán así mucho tiempo, y que poco a poco irán abriéndose a ese nuevo mundo, descubriéndolo por ellos mismos con ayuda  de sus compañeros y seños.

Aunque la adaptación suele lograrse con 1 o 2 semanas hay que respetar los tiempos y características de cada niño, al igual que los horarios del centro. Esto no debe causar inseguridad ni estrés en los padres. Hay que comprender que cada niño interioriza los cambios de una forma distinta, y que no podemos agobiarles para que los acepte ya que esto sólo retrasará el proceso.

Dicho periodo terminará, para cada niño, cuando este se sienta relajado y contento, no tenga problemas a la hora de comer, descanse bien, y tenga una actitud positiva y cariñosa hacia el centro y las seños.

Todo depende también de la edad del niño, claramente. En los bebés de 3 a 24 meses su adaptación depende más de las seños y el ambiente que del propio bebé, ya que éste no entiende que va a la guarde. Es la edad en la que más importantes son los horarios y la rapidez con la que el niño entre al centro (lo que significa no pararse mucho a hablar con las seños en la puerta, ya que al retrasarse la dejada del niño este puede ponerse más nervioso a la hora de entrar)

Esperamos que este post haya servido de tranquilizante para algún que otro padre.

Y para terminar decir, a las seños, que si se quiere mejorar en el aula y la atención al niño se pueden realizar autoevaluaciones en las que observemos claramente si los objetivos marcados han sido cumplidos.

En el blog: http://www.soniaeducadorainfantil.wordpress.com nos explican muy bien este proceso y este tipo de evaluación.

Las preguntas podrían ser:

– Evaluación de las tutoras.

  • ¿Han realizado contactos con todas las familias y han establecido mecanismos de colaboración para su inserción en el centro y en el aula?.
  • La flexibilización del horario establecido ¿ha sido la adecuada?.
  • Las actividades propuestas ¿han sido motivadoras y facilitado una mejor adaptación?.
  • ¿Sus actuaciones han tenido en cuenta los conocimientos previos de los niños y niñas?.
  • ¿Han tenido en cuenta la individualidad de la enseñanza?.
  • ¿El lenguaje empleado fue claro y sencillo?.
  • ¿La organización del aula favoreció la comunicación entre el grupo clase y el maestro/a?.

– Evaluación de la maestra de apoyo.

  • ¿Ha participado y colaborado en todas las actividades propuestas?.
  • ¿Su actuación ha sido la adecuada y ha ayudado a una mejor adaptación del alumnado?.

– Espacios, materiales y tiempos.

  • ¿La organización por rincones ha favorecido los aprendizajes?.
  • ¿Se han utilizado los materiales adecuados a cada actividad?.
  • ¿La flexibilización del horario del alumnado ha facilitado su adaptación?.

– Relaciones con los padres.

  • ¿Cuál ha sido el grado de compromiso con el periodo de adaptación y el nivel de coordinación con la tutora?.
  • ¿El diálogo en casa ha favorecido el proceso de adaptación del alumnado?.
  • ¿Han reforzado hábitos mínimos de autonomía en los niños y niñas?.
  • ¿Han cumplido las normas de organización y funcionamiento del Centro y el aula?.